martes, 27 de julio de 2010

Haikus

(Marcelo Terceros)


Noche, tristeza

Vacío interno

Juego de soledad.


*


Lágrima, caricia

Perlas saladas

Lenguaje del alma.


*


Mar profundo

Inmensidad y quietud

Azul cielo.


*


Flor de jazmín

Belleza y fragilidad

Vida efímera.

Haikus

(G. Munckel Alfaro)


Expiación

Brilla prístino.

Llora, cae el cielo.

Limpia el viento.



Tormenta

Canta el cielo

y brilla su melodía,

se calla. Llueve.



Haiku Maldito

En la ciudad gris

la gente es paisaje

que pasa leve.

Haikus

(Norah Crespo)


Luz tenue

Alumbra

Yo escribo.


*


Escucha cantar un pájaro

El sol saluda

Abre los ojos.


*


Es su voz

Cerca de ti

Pero no está.

Haikus

(Sarahi Cardona)


Luz del agua

Reflejando lo eterno

Mares de olvido.


*


Guirnalda alada

Escucha a los desvalidos

Aurora de la mañana.


*


Tú y la noche

Despertar y saberte

El mundo y tú.


*


Ataúd sellado

Deja pasar plegarias

No digas adiós.


*


Vuela tranquilo

El viento de tus alas

Mi vida guarda.

Haikus

(Sara Améstegui Lavayén)


Refugio

Sagrada noche

Ocultas con tu manto

A la crueldad.



Vino

Lágrimas escarlata

Caen del corazón

Bañado en vino.



Pausa

Como un árbol

Me detengo

En silencio, contemplo.



Culpa

El dedo acusador

Apunta al espejo

Me callo.

lunes, 26 de julio de 2010

Soneto para Fumadores

(G. Munckel Alfaro)


Abrigado por la tibia penumbra,

Presto leve fuego a mi fría mano

Y se enciende mi rostro, cercano,

Cuando, de rojo, mi alma alumbra.


Azul, nace el humo en la sombra.

Dibuja solo, ágil artesano,

Y va perdiendo su arte temprano

En la brisa de distancias que nombra.


Flota solemne su cinta de seda,

Más ligera y libre que un pluma,

Pintando sutil, breve humareda.


Al final, entre la ficticia bruma

Y junto a la vida que aún queda,

Cae frágil la ceniza póstuma.

A nosotros, por las veces que fuimos

(Sarahi Cardona)


La mañana desnuda y nosotros.

Todo es imposible y esperas.

Traidor y embustera. Lo que quieras.

Lluviecita impasible. Los rastros.


No penetres mi alma. Guarda sueños.

No eres el ángel, mas sí un consuelo.

No soy lo que esperas, pero vuelo.

No te quiero perder, pero son años.


Estas anestesiado y perdido.

Callada, te sigo y voy sin rumbo.

Me sabes y buscas. Sigues dormido.


Ahora la luz te ha sorprendido.

Tal vez, de noche mires lo que hubo:

Yo con la herida, tú el dolido.